sábado, 20 de noviembre de 2010

vietnamese-mente

Es tan extraño saber que ahí afuera alguien está deseando, anhelando, esperando lo mismo que espero yo.. Es desagradable, pero a la vez es reconfortante saber que alguien más comparte impacientemente tu mismo sufrimiento, desesperación.
Curiosamente, la vida pocas veces me ha concedido lo que necesito, a pesar de que frecuentemente obtengo lo que quiero.. Y no sé si es coincidencia que llegado el momento siempre creo necesitar algo justamente cuando me doy cuenta que no lo puedo tener.
Definitivamente soy la reina de los africanos que baila entremedio de las patas de los elefantes, tengo un imán impregnado en toda la piel que atrae problemas.. Quizá es ese gustito a la adrenalina, a saber que en cualquier momento mis acciones pueden destrozarme, lo que me hace tan desgraciadamente complicada..
O es quizá esa valentía vietnamita que siempre me obliga a enfrentar problemas, a no evitarlos.. Y si no los tengo, me los busco. Es probablemente mi manía, mi personalidad autodestructiva, quien me impulsa a siempre llevar todo al límite, a intentar perderle el miedo a todo, a meterme en problemas -que podría evitar fácilmente- para hacer todo más emocionante.

Este pasatiempo dejó de ser algo temporáneo y se transformó en un estilo de vida, arriesgado, sin sentido, incluso estúpido.. Pero nadie puede negar que es entretenido.. :)

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