martes, 29 de diciembre de 2009
zig zag /2007/
y /2007/
xxx
Fue como una estrella fugaz desapercibida en el cielo, sin función… sin principio ni fin.
Fue como llanto derramado en el mar, que ya no sabía si se ahogaba con el agua, o sus propias lágrimas. Fue música para un sordo y la luz para un ciego.
Todos los esfuerzos eran inútiles. Mientras ella leía con calma un libro y sus ojos se deslizaban entre las palabras, él la contemplaba desde lejos como en un sueño. Y para él, ella era una alucinación, un astro luminoso caído desde el cielo. Un ángel sin alas, con el pecado del deseo concebido en la flor de sus labios, en sus manos, en su piel. Cada vez que sus dedos se resbalaban por las hojas del libro para voltearlas, era un espasmo, una explosión de sentimientos, anhelando ser papel de una vez por todas y para siempre.
No podía dejar de observarla. Los ojos humedecidos por la sensibilidad de las palabras, su sonrisa fresca reflejando el buen humor, el pecho agitado por las ansias de leer más, de devorarse el libro, así como él la abrazaría a ella hasta el momento culmine en el que dos cuerpos se convierten en uno. Aún a varios metros de distancia podía percibir su olor a primavera, despertando a la vida con el sol reflejándose en su cara parece que lo enceguecía.
En un rápido ademán -que él casi no distinguió- ella se levantó del suelo sin hacer mayor fuerza. Ascendencia celestial, estaba completamente seguro. Sin embargo, ella, todo su cuerpo, toda su esencia estaba envuelta por un hálito terrenal, que no terminaba de ser una mezcla perfecta entre lo sublime y lo indecoroso. La combinación justa para obligarlo a desearla y venerarla a la vez. Toda su vida se redujo al instante en que la vio.
Ella caminaba rápido, flotando en el espacio, sin tropezar con la gente que le trataba de cerrar el paso. Él, en cambio, parecía maldito por la gravedad, los pies le pesaban, tiraba todo su cuerpo, casi arrastrándose para intentar alcanzarla, aunque fuese un segundo… poder rozar su piel, absorber su aroma evitando perder la cordura luego de tanto placer.
Le fue imposible, fueron demasiado fuertes sus anhelos para darse cuenta de que en realidad ella ya estaba subiendo al cielo cuando él comenzaba a levantar un pie para apoyarse en el otro. La vio desde lejos, la observó sin temor de morir ahí mismo por la desolación y la miseria de la soledad. La vio desde lejos partir, sola, sonriéndole al aire, sin pensar que él la miraba desde lejos, entendiendo por fin que jamás podría caminar a su lado, que jamás la podría venerar, que jamás tendría entre sus manos ese olor a primavera que despertaba con el sol.
x_x /2007/
La mamá le estaba gritando desde hace media hora que se levantara, pero él seguía ahí, acostado en su cama y con la puerta de su pieza cerrada con llave.
La cama estaba pegada a la pared de la ventana y si él se quedaba acostado, como a las 11 de la mañana podía ver el sol cuando le iluminaba el rostro. Los días de semana lamentaba no estar en su casa a esa hora, porque tenía clases. Hoy tampoco podría ver el sol, porque el invierno comenzaba y todo cambiaba de lugar.
Se levantó pasadas las 12, con pocas ganas. Cuando fue buscar la polera amarilla no la encontró en su lugar. Recorrió extrañado la pieza, abajo de la cama, detrás de un mueble, nada. La polera no la encontró, se puso otra.
Bajó las escaleras y el desayuno tampoco estaba. Decidió esperar hasta el almuerzo entonces. Fue a ver que encontraba en la televisión y no encontró nada. Llamó a un par de amigos, pero andaban visitando a alguien en el cementerio. También le extrañó porque, que él supiera, nadie había muerto.
Subió a su pieza. La cama estaba hecha. Se acostó en ella pensando que la mamá había subido mientras él llamaba a los amigos. Quería un poco de paz, pero no la encontraba. Se dio vuelta una dos y tres veces. Nada. La paz no estaba. Miró al cielo y el sol le alumbraba. Se despejó de un minuto a otro. Suele pasar en invierno.. ??
Buscó el celular, no estaba. Buscó las zapatillas negras, no estaban. Buscó el libro de filosofía, la mochila no estaba. Llamó al perro, el perro no llegó; no lo escuchó porque aullaba. Estará triste, tendrá pulgas, lo atropellaron.. Lo atropellaron!!
Corrió al patio. El perro lloraba. Lloraba sobre la mochila que él anduvo buscando con el libro de filosofía. Se acercó pero el perro no reaccionó. De pronto salió la mamá y el perro se calló. A la madre le corrieron un par de lágrimas por las mejillas y luego se entró.
Él quedó atónito pero nada preguntó. Salió de la casa. Caminó unas cuadras. Alguien iba con flores hacia su casa. Se devolvió. Era una tía. Entró detrás de ella cuando la mamá abrió la puerta.
-Ayudándola a sentir, cuñada mía- dijo la tía y él se extraño. -Aquí dicen que van a descubrir cómo murió realmente Ricardito- dijo ella, abrazó a la cuñada y el se horrorizó cuando vio en la portada del diario a un joven con polera amarilla y zapatillas negras que era idéntico a él.
www.crucifyme.co.uk /2007/
viento /2007/
- A veces me desvanecía en el viento, buscando ayuda, buscando aliento. Puedo jurar que más de alguna vez quise morir, pero no fui capaz de hacerlo. Entre el viento desaparecía, en el viento quizá moría.. Y ha pasado el tiempo, siento que crezco, en las ramas de un cerezo, entre árboles y el cemento; me aparezco, vuelvo sin retroceso. Camino desentrañado de lágrimas agrias, que me costó tanto dejar atrás, tortuoso, infinito.
- Siento que vuelvo, sin vaivén, en una ola de recuerdos pútridos y esperanzas malditas, y vuelvo luego de buscarme tantas veces, sin encontrarme, perdida, rendida, podrida. Nazco sin florecer, me levanto sin amanecer, que simplemente estaba escondida entre el miedo y la poca fe.
- Adormecida talvez, dispuesta a volver a ser, a estar, a ver y pensar. A mirar más allá de lo que mis ojos pueden ver, a ser más de lo que creo poder. El temor está, ese de volver a caer, sin duda está, escondido dentro del más allá. Y quisiera poder ser, libre de temores, libre de recuerdos, angustias, estertores, el último suspiro a través de mi corazón.
- Quiero creer que vuelvo, que amanezco, que despierto tras la luz.. En movimiento sereno, sin oscilación; puede llamarse paz, seguridad, amor, soledad. Quiero encontrar, sin buscar ni esperar. Quiero caminar a tientas, a ojos cerrados, a ciegas. Quiero avanzar sin tratar de correr, de apurar. Quiero lentamente crecer y dejar que sólo el viento me impulse a ser.
viaje de vuelta /2007/
Yo iba sentado atrás cuando la vi. Era una señora que venía, seguramente, del trabajo. La micro sólo tenía un asiento libre para ofrecerle. La señora avanzó hasta que vio que en el asiento de al lado iba un hombre con retraso mental. Ella se quedó de pie. El hombre le habló, le dijo que se sentara a su lado, pero ella siguió de pie porque se "bajaba luego".
-
La micro continuó su camino y otro asiento se desocupó. Adelante mío iba una escolar. La señora se sentó a su lado. -Peculiar el comportamiento de la vieja-. La niña iba escuchando música, mirando por la ventana los semáforos veloces de la calle.
-
De pronto la señora miró hacia el lado, abrió los ojos, puso cara de asco y se volvió a parar.
Caminó hacia adelante y después hacia atrás. Yo le ofrecí mi asiento -más que ser gentil fue por curiosidad- y ella se sentó ahí.
-
Cuando iba camino a sentarme junto a la escolar, pensé que la niña podía haber vomitado o llevar fotos de escolares sólo usando una corbata y calcetas de colegio como las que llevaba yo dentro de mis cuadernos de la universidad. Miré hacia abajo y en realidad grande no fue mi impresión. Me imagino que a la señora simplemente no le caía bien la autoflagelación.
-
Me puse a contar los cortes que la niña tenía en las manos. Cuando iba en el quinto corte ella me miró y me sonrió. Le pregunté si le dolían las manos, con qué, cómo y por qué lo hacía. Ella me contó todo, sin problemas. En cierta forma la entendí.
-
Hoy sólo llevo en mis cuadernos fotos de una escolar en particular. Sale desnuda, con una corbata negra y calcetas blancas. Y también quedamos de acuerdo en que como accesorio las heridas y las cicatrices no quedaban mal.
uvas para maria /2007/
un paso atrás A /2007/
Entrelaza en tus dedos mi sonrisa
vuelve a sentir la brisa
de un amor que nunca murió.
Daría mi vida entera
por verte feliz
y dejar en cicatriz
todo lo que un día te dolió.
Dejame curar tus heridas
que yo soy el único remedio
a tu profunda porfía.
Quiero tomarte entre mis brazos,
regalarte un beso
y seguir junto a tí.
Vuelve a mí,
me ves aquí y aquí estoy.
Soy más translúcida que el agua,
frente a tus ojos soy mortal.
Déjame morir en tus brazos,
al fin déjame respirar.
Soy pálida, soy frágil,
y no sabes cuánta dicha
es lo que te puedo regalar.
Entre mis labios la flor
de este bendito dolor
que sólo lo provoca tu ausencia,
falta de amor.
Soy indefensa entre tus brazos,
quiéreme así
tal cual lo hice yo.
Vuelve a mí,
devuelveme el aire
y un suspiro sin fin.
Quiereme asi, como soy yo,
vuelve a mí
y verás que no existe
en esta tierra
un paso atrás
para arrepentirte de este amor
un paso atrás B /2007/
Crucifícame
violame en el suelo
otra vez, otra vez.
Desata de tus manos las clavijas,
forja una sonrisa
de la mentiras que te repites,
ciego inútil, bastardo de humanidad
Te odio y no sabes cómo.
Quisiera algún día verte
ahogado en las lágrimas
que yo te obligué a botar
y no sabes cómo reconforta hoy
el ver tus piernas flaquear
la razón temblar,
ajado recuerdo de hermosura..
Ajado ídolo
más falso que los cuentos
más falso que yo,
hoy me puedo reír en tu rostro
cuando tus penas te ahogan
cuando las mentiras te presionan.
Qué no daría yo
por verte ahogado en las tinieblas
otra vez, sí, otra vez..
Vuelve a mí
que haré tu vida oscurecer.
Sí, yo soy morena,
soy pérfida y maquiavélica.
Soy malditamente eterna
en tu inundado corazón,
inundado de lágrimas y dolor.
Sí, ese dolor que algún día sentiste
no se te olvidará
y verás, con los ojos sangrados
que nunca terminará.
Sí, yo soy morena
e hija de una única pasión,
haré lo que yo quiera
sin llamar tu atención.
Ni me verás,
arrástrandome en el suelo,
pensarás sí
que soy una larva indefensa,
un pedazo de piel humillado
por las penas del amor.
Y creerás mal,
nuevamente te equivocarás
y ya no existe un paso atrás
que te devuelva la razón.
son et lumiere /2007/
Sonido encuentro en los sentidos
en los cinco hijos vivos
que le quedan a la Paz.
Y la luz que prende al divo,
al que se mira el ombligo
pidiendo un pedazo de pan.
Yo quiero ser mendigo
y es verdad que lo he sido
sólo quítame las etiquetas y ya verás.
Son & lumiere es lo que quisiera encontrar.
Encontrarle ritmo y luz a la vida
dejar de vivir sorda
y en la oscuridad.
Alguien me contó que vivías a medias,
pidiendo misieras de un capricho sin fin.
Alguien me contó que a través de tus ojos
podría ver el cielo celeste, luego de una lluvia.
Me aventuré a mirarte pero caí.
Si en tus ojos no hay más que tierra,
tierra de cementerio,
putrefacto pedazo de humanidad;
aún no entiendo como sigues de pie,
cómo osas pararte entre nosotros!
Yo te tomaría de la peluca con la que cargas
y te tiraria ahora mismo a un umbral.
Umbral de dolor, umbral de pasión,
umbral de ceguera y adicción.
En mis manos te tuviera,
te arrancaría los ojos
y los labios a quien una vez me mintió.
El cielo en tus ojos no se puede ver,
maldita sea,
lo único que a tu lado puedo hacer
es convertirme en una más de tus alimañas
que se alimentarán de alguien al fallecer.
también /2007/
septiembre /2007/
Se sacó la chaqueta. Se sentó. Se paró. Corrió la cortina y miró hacia afuera; viento. Salió de la casa, sin la chaqueta. En el bolsillo los cigarros, en la mano el encendedor.
Caminó bajo el cielo nublado de un día sin sol. Estaba inquieto. Miró hacia arriba y bajó la vista, la luz invisible reflejaba todo su resplandor en las nubes.
El cigarro entre los labios. Aún no sabía si prenderlo o esperar un rato más. Se sentó en el suelo a decidir. Corría más viento y las hojas de un cerezo le llegaron a los pies.
Se miró las manos, estaba más viejo. Encendió el cigarro, comenzó a fumar. Se levantó del suelo, pero no sabía hacia dónde caminar. Miró a la izquierda, nada ni nadie.
Metió las manos en los bolsillos. Nada más que los cigarros. Ni una moneda ni las llaves. Se devolvió hasta la casa y abrió la puerta por la ventana.
Adentro la música sonaba despacio y en la pared una foto de un paseo al campo. La mesa del comedor redonda y encima una botella que alguna vez se ahogó en cerveza.
Salió de la casa con las llaves en la mano. Se despidió del perro. Arrastró los bototos negros hasta la esquina más cercana y pensó en dónde podía comprar marihuana.
Caminó inconcientemente y en el celular buscó mi número. Marcó, llamó y por acá mi celular sonó. Contesté, era él. Mientras tanto él apagaba la colilla del cigarro.
Vamos caminando y él me pregunta cómo estoy. Le digo que bien, al menos viva. Me dice que vayamos a tal lugar a comprar hierba. Más que acompañarlo, yo lo sigo.
Me ofrece un cigarro, con la única condición de que la primera mitad la fume yo, es mucho un cigarro completo para él. 7 minutos de felicidad compartida, sonrío yo.
Cuando está bien stoned me da un beso, yo ni siquiera le pregunto por qué. Ya me acostumbré a su incoherente espontaneidad.
sábado /207/
rosario /2007/
Pierrot & Colombina /2007/
pestañas verdes /2007/
partir /2007/
panik 6842 /2007/
Y sin querer, dejé correr mis lágrimas
en las cuerdas de una guitarra eléctrica.
Amplificaste mis sentidos
y me dejaste sentirte en mi.
Tu voz se volvió
un simple sonido
y te pegue al oído
del limón el sabor.
Tus manos se llevaron
entre ellas mi miedo
que producían los decibeles
de un frenético amor.
Quise tocar un rock más puro
ese que te embriaga
voz y razón.
Vamos canción!
Vamos amor!
Levanta la voz,
grita otra vez.
Quién sabe si esta noche
podés padecer
-entre ternura y placer-
la fuerza más pura.
Besa otra vez,
quita la luz,
retira las sábanas,
hoy no es el fin.
oración /2007/
open wide
Ella entra a la habitación y está todo impecablemente limpio; un cómodo sillón, una lámpara, una mesa grande junto a la pared con la única ventana. Ella se sienta en una silla a esperar, tímida, desconfiada, no sabe qué le va a pasar.
Él entra casi arrogante, se siente seguro porque es su terreno, abre la puerta, se encuentra con los ojos de ella, de porcelana triste, le sonríe y la saluda con delicadeza.
Al rozar su mejilla, ella siente una sensación tibia y no puede evitar sonrojarse, ocultando su mirada bajo las largas pestañas. Él la mira con ternura, casi paternal, pero en su cara se reflejan sus ideas y es como si de un minuto a otro apagase el interruptor y la oscuridad consume su rostro. Él debe tener presente por qué está ella en esa habitación.
Él le dice a ella que se quite el abrigo y se siente en el sillón; la toma de un brazo para que ella se apure, él no tiene tiempo que perder. Bajo el pesado abrigo gris aparece ella, con una polera ajustada y prácticamente transparente, dejando poco a la imaginación de él. En el rostro de ella se enciende la vergüenza e incomodidad que se generan en el deber de estar parada ahí frente a él. Él, en cambio, disimula una sonrisa de satisfacción frente al pudor de ella, y entre el esfuerzo para disimular su intención más hace notar su impaciente respiración.
Frente a los ojos de ella quedan los de él, y en un acto más de sumisión que de amor ella permite ser recostada en el sillón, pone sus manitos tiernas una a cada lado de sus piernas y cierra los ojos esperando asustada el momento de la acción.
Él le dice que abra grande la boca y el dentista empieza su misión.
olvida /2007/
El querer comer ciruelas mientras se enciende un cigarro o soñar con la importancia que tiene las hormigas en la tierra es anhelar el fruto sagrado que proviene de tus labios.
Desear volver a ser un nudo de la madera laminada, poder ser la tinta que enciende estas palabras aparenta ser un sueño, tan añejo como el vino que bebiste el año pasado.
Olvida ya los sueños frustrados, el anhelo reprimido de volver a ser lo que un día fuiste. Todo ha cambiado. Todo ha cambiado, desde el momento en que cambié la piel de mis brazos.
Pensar en volver el tiempo atrás, para revivir los tiempos felices también significa desenterrar las antiguas cicatrices. Olvida ya ser parte de un bosque que se desintegró luego del último incendio en otoño.
Extrañas sí, extrañas el cielo plateado, los frutos dorados que recogías a destajo mientras sonreías con pasión. Todo ha cambiado. Olvida tu juventud, la risa infantil que todos solían disfrutar. Olvida ya, que todo ha cambiado.
no contigo ni sin ti /2007/
Aún no echas raíces dentro de mis ojos
y es por eso que cuando te veo
tan lejano y perdido entre la niebla
puedo sacarte fácilmente de mi mente.
Pero saliste perseverante, insistente
y dentro de mi cabeza tu recuerdo está latente.
No te puedo sacar y a veces siento
que a tu nombre lo llevo inscrito en la frente.
No te entiendo ni quiero entenderte
sólo esperaba que te alejaras rápidamente.
Pero tu desapareces así como vuelves
y es lo que más me perturba la mente.
Te enciendo la boca y te seco las ideas,
te asusto, te espanto y tu miedo se siente.
Pero siempre, tu siempre vuelves
en vez de irte bajo el sol ardiente.
Es que ya no sé si esperarte
o dejar que te largues hoy y para siempre.
Y yo no te pido que tu vuelvas,
eres tu el que se acerca diariamente.
Me cansa escribir algo que rima,
porque en verdad de una u otra manera nunca entenderás
que estas palabras son para vos.
No se si te ciegas la boca y te enmudeces los latidos,
lo único que sé es que te gusta el vaivén
de mis ojos tras los tuyos
de mis manos tras tus pies, de mis palabras tras tu oído
y de mis estupideces tras de ti, que eres "todo sentido".
Es fácil en estos momentos sacarte de mi cabeza.
Jurar que todo se olvida tras la botella de cerveza.
Es fácil pensar pensando que no se piensa
y es más divertido dejar que todo fluya
fingiendo que todo va bien,
pretendiendo que todo es nada
y que nada es todo. Pero me cansa,
me cansa escribirte en rima y me aburre leerte en prosa.
Me cansa leerte en español mientras yo te respondo en inglés.
Odio oirte en silencio, mientras tu me oyes de pie.
Esta impaciencia (que no es madre de ninguna ciencia)
es lo único que puedo culpar.
Me enreda las pestañas, me corta la lengua,
me tuerce los brazos y no me deja caminar.
Estoy cansada de esperar,
estoy cansada de buscar,
estoy cansada de mirar
como este mundo va de menos a más
mientras yo me quedo un paso atrás.
nada /2007/
música /2007/
Le corría la música por los dedos y se le devolvía hasta los codos porque no encontraba lugar para escapar.
Estallaba a veces en su cabeza y otras se le escapaba por la boca.
Mientras dormía le obligaba a mover los ojos y a seguir la melodía con los dedos de los pies. En las mañanas le hacía temblar las piernas y lo hacía vibrar de pasión al atardecer.
Era su amante, lo complacía en todo lo que él quisiera mientras que la oía quejarse, gemir y gritar de placer.
Era su pareja, lo acompañó en todos lo momentos más importantes de su vida. A veces más dulce, sarcástica, compleja o anestésica. Aliviaba el dolor y enfatizaba la alegría.
Desde el día en que lo engendraron hasta el día de su muerte amó la música, desde un día de invierno hasta del verano un atardecer
moatilliatta II /2007/
Si moatilliatta es mentirosa compulsiva
no deberías creerle todo lo que dice
moatilliatta también es cleptómana
y roba lo que tiene a mano
y lo que ahora tiene más cerca
son mis ideas
moatilliatta está media loca
y como está media loca
manipula todo lo mío
sentimientos & ideas
los modifica y los hace suyos
moatilliatta me golpea
y me escupe
me deja en el suelo
cuando me miente
cuando la entiendo
cuando sonríe y llora a la vez
moatilliatta me absorbe
me consume
y a la vez me vomita
junto con su falsa verdad
moatilliatta me opaca
con todo su parafernalia
me reduce, me ahoga
me asusta y manipula
moatilliatta me domina
y yo la hago mía
cuando está desprevenida
contando mentiras
a ella no se le cree
nunca jamás
creedme a mí
que es mejor llevarla adentro
que ser una en todo su esplendor
moatilliatta /2007/
Y no extraño
-no extraño-
las tardes de otoño
los jardines dorados.
No extraño tus manos
ni tus pies descalzos.
El viento de enero
el sabor de un naranjo.
No te quiero,
no te amo..
Vuelve a mí,
vuelve a mí!
No te quiero
ni te extraño.
No anhelo
en mis manos
tus manos.
El sabor del pasto,
el color de un cerezo.
No te amo,
no te extraño..
Vuelve a mí,
vuelve a mí!
mi casa /2007/
Llegué a mi casa y me saqué las zapatillas. Sentí el frío del suelo caminando bajo mis pies.
La casa estaba vacía y por fin ahora, cuando no tenía muebles, la logré sentir mía. Sus paredes blancas y desnudas y ni un sillón, mesa o silla estorbándome.. Descubierta a mi vista, exponiendo todos sus ángulos.
Me recosté en el suelo y a mi piel se pegó el vacío helado de su transparencia deshabitada. Por un minuto pensé que la conocía de memoria, las ventanas escondidas tras las cortinas blancas, un par de telarañas adornando mi descuido, la mesa redonda que escondía una esquina perfectamente limpia.
.
Un día de invierno vi esta casa por primera vez -recordé- blanca, incluso más blanca que ahora, sin un mueble, tal cual la veo en este mismo momento. Y el tiempo pasó y yo la poblé de figuras y colores extraños, ajenos, la adorné, la vestí y quizá hasta la disfracé; y con ese mismo tiempo la fui olvidando en su estado puro, casi virginal.
Día a día llegué, sin prestarle demasiada atención, porque la conocía de memoria, porque pensé que no era necesario. La olvidé, por miedo. Pensé que si algún día la llegaba a ver desnuda otra vez, no iba a ser de mi pertenencia, lo que yo había creado y arreglado a mi comodidad. La olvidé, porque pensé que antes de vivir en ella, no tenía ninguna conexión conmigo.
La revestí de dorado, de verde, de rojo, de negro y azul. Le colgué árboles, iguanas, ríos y nubes. La tapicé con política, música y literatura. Tenía todo lo que yo quería -e incluso un poco más- pero aún así no era completamente mía. Tenía todo lo que yo era, y aún así no era mía.
Me maldije por ser tan ciega, porque no veía frente a mis ojos lo que era evidente incluso para un ciego. La tomé, la manipulé, pero nunca la aprecié por lo que era.. Y hoy, un maldito día de primavera me doy cuenta que si la hubiese dejado tal cual la conocí hubiese sido mía para siempre.
Descalza, me levanté del suelo frío. Me paré bajo el umbral de la puerta de entrada y aún no decido si abandonarla en el olvido o dejarla que me retenga entre sus brazos.
mentir o no mentir (por mi) /2007/
Lo más triste de todo es cuando no te creen y estás diciendo la verdad.
Cuál es la diferencia entonces entre mentir y no mentir? Mi conciencia limpia? Por favor! Nunca he tendio ese problema -y no es porque no tenga conciencia-.
Cuántas veces lo he tenido que soportar ya? Cuántas veces más lo tendré que soportar?
Y después me preguntan por qué reacciono tan mal, después me preguntan por qué me pongo violenta o reacciono de manera agresiva, por qué soy malditamente indiferente.
Por qué? Por qué lo hago? Por qué? Simplemente porque esa gente que no me cree me aburre. Es un desgaste de saliva y aire y una sobredosis de desilusión y rabia. Repetir y jurar hasta el cansancio que "te estoy diciendo la verdad", es una estupidez. Y es llorar y rogar que te crean porque estás diciendo la verdad y ni así te creen.
Entonces qué pasa? Me enojo y mando todo a la cresta. Para qué seguir hablando? Para que seguir llorando? Para qué seguir jurando? Son palabras al aire. Y me enojo, porque me duele, mando todo a la cresta porque quiero que no me importe más.
Aún así, yo decido cuándo mentir y cuándo no. Y también decido cuando no mentir si había mentido o no. Yo decido todo. Y no lo hago por mi. No es mentir porque me pese la conciencia, es mentir simplemente por mi conveniencia.
En todos los casos y de cualquier manera siempre será mentir o no mentir por mí.
Pero lo que más duele, es cuando por fin digo la verdad y la digo preocupándome de quien me pide la verdad y aún así ese alguien no me cree.
Por eso es que siempre tengo que pensar primero en mí, después en los demás.
maria /2007/
love love love /2007/
Tengo frío, estoy cansada y tengo hambre. Pero no me abrigo, no me acuesto y no como nada..
A quién se le ocurre mojarse los pies cuando afuera andan camaleones sueltos que te lamen los ojos?
El otro día le pedí por favor a mi madre que me comprara una jirafa, de esas verdes con el cuello gordo de las que yo gusto tanto, y ella rotundamente me cerró las ideas con un NO tan microscópico como el color amarillo de tus ojos que baila alrededor de tus pupilas ciegas.
A veces suelo mirarte, a escondidas de mi conciencia, mientras te salen lagartijas de la boca tanto que fumas, y me imagino que adentro de tus pulmones está lleno de huevos reptiles, con los ojos vivos y la boca mutante.
Y es así como nace el problema de mi lengua viperina y tu lengua de elefante, que cada vez que te beso te enveneno y tu me dejas sin aire. Y se pierde entre tu boca y la mia el sabor de la miel, abejas saladas que nos cocinan el amor que aún no aprendemos a manipular.
Te quiero, antes de conocerte. Y te deseo en mis brazos de ratón mañoso. Que no te dejaré escapar, a menos que estés dispuesto a morir en los brazos de alguna gata sin alma, que sólo te querrá para reproducirse. Te deseo en mis brazos, que aprenderé a abrazarte. Te deseo en mis brazos, que sólo tu me enseñarás a amarte.
Deseo, deseo, deseo.. Y para el año nuevo dejar que en tus manos un flamenco rosado te estalle.
Aquí empiezo a sentir frío [y con tus manos poder abrigarme].
Ahora empiezo a sentirme cansada [y bajo mis ojos poder soñarte].
Así empiezo a sentir hambre [y de tu amor poder saciarme].