miércoles, 28 de abril de 2010

quiebre en medio de la noche

Sonrío, no de manera irónica, tampoco triste, sonrío sin ningún sentimiento oculto.. Qué mas podría hacer cuando me hablan de un tema que es tan lejano para mi; cuando me hablan de dios, cuando me hablan del matrimonio; de qué otra manera enfrento esos comentarios que sacan a flote la locura de la gente, pensando que las cosas de verdad pueden ser para siempre. Yo al menos en el camino voy encontrando respuestas, me atrevo a decir que en algo que creo es en la finitud de la cosas, que nada dura tanto como quisiéramos.. Un beso, una mirada, un cigarro, una sonrisa, una palabra, una canción, una chela.

Reabriendo antiguas heridas, tus ojos de limón y sal son lo único que me faltaba para quedar náufraga en medio del mar. Me siento sola, pero no de una mala manera, estoy sola porque es simplemente la verdad. No me duele.. Para ser sincera, lo estoy disfrutando. Las cosas son confusas, andan raras. Su mano palpitando sobre la mía; una mirada que me busca, tímida; una sonrisa más atrevida.. No lo puedo negar, lo disfruto. Naufragué, sí, una y otra vez más; pero quizá el tiempo me ha demostrado que salí de tierra segura para caer en una isla rodeada de cosas que aquí no puedo explicar, por temas de ética y moral.

No hago más que sonreír cuando veo un vestido de novia, la ilusión en los ojos de un maniquí, todo brillante, ella radiante.. Quién diría que después se convertirá en pura opacidad? La maldad de estas ilusiones no tiene límites, pero creo que va más allá la estupidez de quien las cree. La culpa no es sólo del que miente, sino también del que desea ser mentido. Yo ya no voy por ni uno de los dos, no quiero mentir ni que me mientan; difícil sí, pero al menos espero ser fiel a lo que yo creo.

Las cicatrices de una piel nueva me hablan, tratando de hacerme entender que aceptarse es más fácil de lo que uno cree, es simplemente tan fácil como lo quieres ver. Y yo, después de pensar que me había perdido en un mar de confusión, con la cabeza ardiendo de tantos problemas ahora me doy cuenta que permanezco igual, como si hubiese creado un escudo, como si siempre hubiese estado refugiada dentro de una crisálida, esperando el momento en que me diera permiso para volver a salir.

Dentro de el lenguaje corporal hay gestos que nos delatan, que nos dicen cuando una persona está tratando de controlarse, cuando sentimos atracción o más afinidad con ciertas personas, etc. Y pienso que me hubiese encantado tener un espejo frente a mi, para poder haberme visto, reprimiendo todo mi cuerpo, forzándome a mirar a otro lado o, simplemente, no mirar. Muchas personas me han dicho que soy cruel con mi cuerpo por todas las cicatrices que mantengo, pero no saben nada, no saben nada de lo que me puede haber estado pasando por dentro, con el grillete al tobillo, cargando un peso que no merecía cargar.

A veces en los lugares más increíbles una luz se enciende, algo hace clic y paro en seco. No, esto no puede seguir así. El vestido de novia se cae, y lo infinito se rompe, un quiebre en medio de la noche que, al igual que estas palabras, me vuela la cabeza. El ídolo ya no se venera más, y esperar -mi pasatiempo favorito- comienza a transformarse en impaciencia, en decir mierda! deja de perder el tiempo, y pienso que, como los milagros no existen, hay que comenzar a sembrar para luego cosechar. No podría decir que soy una mujercita fiel, he de sembrar por aquí y por allá y es que necesito mantenerme ocupada. Nadie dice que la siembra de sus frutos pero -vamos mujer!- al menos el proceso me motiva a seguir.

domingo, 25 de abril de 2010

reconstruyéndome

Es increíble como los amores se pueden transformar en obsesión
y como el tiempo te va nublando la visión.
Dejas que te pasen a llevar,
cedes, dentro de lo que puedes, por diversas razones
y todo comienza a ponerse peor.
Escuchas más música, te cambias de ropa,
dejas que te crezca el pelo y te vas quitando uno que otro piercing,
y, sin darte cuenta, tu esencia se va perdiendo,
empiezas a metamorfosear en pos del otro
y piensas que un espejo es lo que mejor define esta weá.
Te consumen los problemas y empiezan los dolores de cabeza,
te bajas de la micro, camino a tu casa, sin saber dónde cresta estás parado,
todo cambia, y tus ojos dejan de ver igual.

Estoy sentada frente a esta pantalla de mierda, escribiendo,
porque ahora es lo único que te mantiene ocupado,
limpiando la cabeza, estrujando ideas.
El humo rebota una y otra vez, se devuelve a mi nariz,
me cubre la cara con signo de interrogación
sin saber dónde chucha estoy sentada, vagando simultáneamente.
Empiezas a recorrer espacios físicos,
que te aprendiste de memoria a causa de la costumbre,
más de alguna vez me ha pasado que caminé para otro lado
olvidándome que ya no voy par allá..
Ahhh, el metro es lo peor.

Me siento en la cama, mi pieza chiquitita,
tapada en recuerdos, historias y anécdotas,
sin miedo a los recuerdos, sin temor a pensar que esto ya pasó,
ya fue..
Tomo una polera, la doblo, la guardo
y al abrir la puerta me doy cuenta que adentro está la media cagá.
Tengo que ordenar, pienso y me obligo a hacerlo,
hay que ordenar la ropa, los cuadernos, fotocopias y libros
pero por sobretodo hay que ordenar las ideas.
Tengo que abrirme la testa, la tapa de los sesos
y volver a poner todo en su lugar,
ponerlo en "modo Alicia" nuevamente para volver a caminar,
para dejar de pensar en los espejos, en otros ojos y en otros problemas,
al fin y al cabo, estoy sola, por mucho que me digan que no,
tengo que ponerme a trabajar, a reparar ideas y construir nuevos puentes.

Mal que mal esto me sirve, esto de estar sola digo yo,
para reencontrarme conmigo misma
este es mi nuevo estado de reconciliación,
de decirme que me amo y que me adoro tal cual soy.

jueves, 22 de abril de 2010

semáforos

Iba en la micro, sentada y mirando hacia afuera pero en mi propio mundo. La micro se detuvo, la luz roja del semáforo se disparó frente a mis ojos y los vendedores ambulantes empezaron a caminar entre los autos, como una marea de ofertas, juntos sorteando obstáculos.

No me puedes pedir ahora que tenga valores, después que me crié entre el odio, no me digas que me controle, porque la rabia que llevo dentro, durante tantos años, a estas alturas ya me está consumiendo.

Hoy fue un día terrible, y lo único que pedía era un hombro gentil para poder llorar tranquila, para poder rajarme llorando; lo único que pedía era un abrazo misericordioso y casi milagroso, que me lograra hacer olvidar.. Pero no. Hoy todo empezó y terminará mal.

No me pidas que saque a relucir mis valores, no me pidas que mantenga las esperanzas. No ahora, por favor no. Creo que ya llegué a una edad donde no me puedo mentir a mi misma, donde no puedo guardar esperanzas ni ser cortés sólo porque así debería ser, porque es lo políticamente correcto.

La vida no es así, no es correcta, y si lo fuera, probablemente sería demasiado aburrida. He pasado tantos años tratando de aprender a conocerme y saber lo que es mejor para mi; llevo años enteros pensando que la vida es muy corta y que hay tanto por hacer, pensando que hay que aprovechar cada minuto al máximo.. Y ahora me doy cuenta que es imposible, que intentar hacer todo lo que puedo en un año sería un desgaste inmenso, que no es posible, no es posible..

Tampoco es posible sacarme la amargura que llevo aquí dentro y el rencor que va creciendo con los años. Es imposible dejar de perder horas pensando en ti, de perder horas pensando en lo que podría ser sin hacer nada. Me parece que soy lo suficientemente vieja para saber que la vida es triste y que lo peor que puedo hacer es mantener vivas las esperanzas y tu recuerdo.

No hago más. Me rindo. Tengo un semáforo frente a mi, imposible, no puedo seguir.

domingo, 18 de abril de 2010

lonely sunday

Escuchando The Exploited recién me vengo a dar cuenta de toda la rabia que siento dentro de mi. Impotencia. Esta semana ha sido un proceso lento y doloroso, donde los segundos que corren me pesan demasiado en los pies. Se me ha hecho eterno. Y no me atrevería a decir que "tratar" de superarlo ha sido mejor o peor, hablar del problema podrá ayudar para aceptarlo -ahora lo estoy aceptando, porque con el poco tiempo que tengo no puedo pensar de verdad- pero no sé si esta terapia me ha ayudado a arrepentirme o a creer que lo hice bien.

He estado rodeada de gente, de personas que me quieren con el corazón, otras con la cabeza y el resto con otras partes del cuerpo -jajaja-, pero aun así me siento sola, hay una parte de mi que me hace falta; sin embargo, mirando para atrás, podría decir que recuperé mucho de lo que había perdido durante el último tiempo. Así voy perdiendo algo para recuperar una parte de lo que solía ser.

Afuera se ven las casas grises, está nublado y hace frío. Me estoy cagando de frío, porque no me quiero abrigar, necesito volver a sentir este frío porque lo conozco bien, porque sé que ya he estado aquí muchas veces antes, con tiempos y espacios distintos, pero aquí, dentro mio, es el mismo lugar. El olor a soledad me envuelve pero todavía no me ha controlado , lo tengo a raya, esperando en el umbral de mi puerta.

El humo del cigarro se me escapa por la nariz, el humo me sigue nublando la visión y me estoy quedando media sorda de tanto escuchar liar, liar, liar.. Me pregunto si la mentirosa soy yo, si por evitar -o por un miedo incontrolable- que las cosas se fueran hacia abajo cada día más, me terminé mintiendo y autoconvenciendo que esto es lo mejor. En estos preciso minutos no dudo, pero tengo miedo a que un día sí me llegue el arrepentimiento. No me ha controlado la soledad, porque el miedo ha ocupado cada espacio de mi ser.

Hay un millón de dudas, preguntas sin responder, dentro de mi cabecita -que ahora desearía fuese más inocente-, no sé si el papel de pitonisa me sienta, pero algo me decía que el futuro necesitaba algo distinto antes de que fuera muy tarde. Tarde para qué, se preguntarán algunos; yo sé por qué lo hice, y en este ámbito no dejo a nadie opinar.Dentro de mi cabeza y dentro de mi corazón sí están las respuestas, al menos a esas preguntas del presente, del futuro que nadie me pregunte, no sirvo para pitonisa.

Por ahora necesito escuchar algo que me calme, algo o alguien me contenga, que me distraiga, que me obligue sacar la mierda a flote, cosa de que me espante de una vez y para siempre. No quiero volver atrás, por hoy no quiero dar un paso atrás. No necesito desnudarme frente a alguien, porque ya me siento así, desnuda y vacía, crucificada en el miedo, coronada de tristeza y desolación. En estos momentos pienso que me gustaría volver unos cuantos años el tiempo atrás para prohibirme cometer estupideces.

Al fin y al cabo, no siento rabia.. O quizá la siento, pero sólo conmigo. No le guardo rencor a cualquiera de todas las personas que me ha partido el corazón, si la verdad, simplemente, es que la única culpable de hacerme sufrir soy yo y mi estupidez.

jueves, 15 de abril de 2010

infinito -en constante edición-

El mundo se detiene,
la tierra se detiene.
Las hormigas dejan de correr
y los escarabajitos de escarbar.
Mientras tanto yo voy comiendo sandias,
tropezando una y otra vez con sus pepas.
Las arañas se rien, se burlan de mi,
mientras que con sus ocho patas,
tuertas de envidia,
tejen marañas para que vuelva a caer.
Sin darme cuenta, caigo.
Voy de cabeza en un agujero,
la gran boca de una serpiente
que de un minuto para otro
me quiso tragar.

La verdad es que no entiendo,
no los entiendo,
por qué todos intentan verme llorar?
Las risitas se oyen a mis espaldas
y la ausencia de tu voz
es el eterno eco que oigo desde el más allá.
La ausencia de tu cuerpo,
de todo tu cuerpo, es lo que me consume.
Y el humo de este cigarro no hace más
que nublarme, enceguecerme de amor.
Los misterios de tu canto son indescifrables.
Y al ver a los camaleones amarse
con las colas amarradas y los ojos desorbitados,
me pierdo y vuelvo a caer.
Todo parece tan confuso cuando tu estas lejos.
Porque con una palabra me conquistas
y sin ellas me partes el corazón.

Sinceramente no entiendo y realmente siento
que la única posibilidad para perdonarte,
para perdonar la ausencia de tu cuerpo, es tu muerte.
Las luces se comienzan a apagar,
los sonidos empiezan a brillar de manera estruendosa,
y no me importa perderme entre humos etílicos,
entre vicios que me consumen y el olor a albahaca;
haría cualquier cosa sólo para sacarte de mi cabeza,
perderme en otros brazos con los ojos cerrados
sin poder dejar de sentir tu olor a cada paso que doy
a cada lugar que voy sin tus ojos, pero pegado a mi nariz.
Me haces falta en el aire, entre mis manos
que duelen tanto por estar vacías, sin ti.
Tengo tanto para ofrecerte, entre líneas saladas y coloridas,
musicalizadas con mis aullidos de dolor por culpa de tu ausencia.

miércoles, 7 de abril de 2010

decepciones y desilusiones

Entre desengaños y la pérdida de esperanzas. Ahí estoy.

No sé si es porque ando más sensible e irritable, pero últimamente siento que las personas son más y más decepcionantes.

Después de ver que tanta gente te da la espalda cuando buscas su ayuda, es fácil entender por qué me aferro a quien siempre está junto a mi, en las buenas y en las malas.

No sé si todas las personas sienten la misma necesidad de sentirse apoyados SIEMPRE, pero para mi es casi vital. Si me falta esa persona incondicional me voy a la chucha.

No sé si es por un tema de aceptación que me vuelvo loca cuando no tengo a las personas que necesito a mi lado, ahí. Y digo aceptación porque me imagino que si no vienen cuando yo se los pido es porque no les intereso, y si no les intereso es porque no estoy dentro de las personas que ellos consideran importantes.. No?

Estoy siendo muy malcriada? Es culpa mia que desde pendeja siempre quise a quien no podía tener.. A quien no le correspondía ocupar ese lugar en mi vida. Y ahora que lo repienso, entiendo que siempre he llorado amores no correspondidos.. Y quizá de ahí viene mi manía.

El punto es que no sé si estoy siendo muy exigente o de verdad el compromiso con los amigos ya pasó de moda.. O puede ser que yo demande demasiaaada atención?

Sea como sea, no soy feliz.. Siento un inmenso vacío en todo mi cuerpo y no hay nadie hasta el momento que lo logre cubrir.

No es mi culpa que aún no logre superar los dolores de mi niñez, no es mi culpa sentirme tan sola como me siento ahora, no es mi culpa pedir que te quedes conmigo porque de verdad siento que te necesito.. Porque en pedir no hay engaño!

Ahora eres tu quien elige.

jueves, 1 de abril de 2010

Jueves Santo

De a poco se empieza a sentir el vacío
que ocupó tu cuerpo durante largos meses..
Las lágrimas son inevitables..
El dolor también.

Pero tu dices que no te importa,
entonces por qué tendría que importarme a mi?
No estoy buscando culpables, de ninguna manera,
porque honestamente no sé quién consumió a quién.

Los días pasarán largos mientras el dolor avanza,
no va a detenerse por mucho tiempo, seguramente.
Volveré a mi soledad abandonada, triste,
después de tantos días compartiendo el mismo aire.

Me niego a decir que perdí mi tiempo, rotundamente,
no tengo las fuerzas que tu tienes,
soy demasiado cobarde
para escupirte en la cara..

De aquí en adelante no sé qué viene
y, sinceramente, no me interesa.
El vacío me consume como una hojita
abrazada al frío de tu ausencia..

No quiero nada.