domingo, 9 de mayo de 2010

el primer día

El día se iluminó cuando comenzó a sonar la canción favorita -bajo un cielo celeste completamente abierto- y un picaflor besaba a las flores, con aleteo de vendaval, desgarrador e imponente.

Interpretar los símbolos es una tarea difícil, sobretodo cuando estás tan expectante por el ansia de la revolución. Interpretar símbolos es difícil, cuando el pecho está exaltado, la respiración agitada a causa del amor. Recuerdo bien esa mirada perdida en un punto fijo, el parpadeo lento, intentando alargar los minutos con las pestañas.. La sonrisa inevitable, inescondible.

El primer día también puede ser el último; aquel donde comenzamos a creer y a sentir en las puntas de los dedos un cosquilleo que nos llama a hacer más, a creer en algo, en alguien. Y no hablo de dios, de religión ni de fe; es creer por creer, en las personas, en que mañana será otro día, con cielo abierto o cerrado da igual.

Cuando las semanas pasan tan rápidas, cuando las horas se van - a pesar de que no lo queramos- el tiempo parece ser lo único tangible dentro de tanta confusión. La canción, el beso, la mirada, una sonrisa.. Estallidos de luz, explosión de tiempo dentro de un espacio indescriptible, sólo entre tu y yo, incomprensibles para quien está al lado, para quien vive con miedo y restringe cada paso.

El primer día, ese donde comenzamos a vivir sin restricciones, exponiéndose a situaciones donde podamos enfrentar nuestros miedos, donde perdemos la cabeza por culpa de la adrenalina, haciendo cosas que siempre deseamos y que hasta ahora no habíamos podido hacer. Pararse frente a un abismo y dejarse caer, sin temor a las alturas ni a la caída.. Es el primer día, comienza a creer.

Cuántas personas mueren arrepentidas? Cuántos han hecho todo lo que desean? El miedo a la muerte seguramente proviene de la cobardía, del exceso de cautela, que finalmente los convierte en esclavos de sus propias cadenas. El hábito de vivir sin vivir, mirando siempre a ambos lados, asegurando siempre un paso atrás. No, hoy no.

El cielo está abierto, completamente, sólo para mi. Hoy no pienso en pasos atrás, hoy (el primer día después de cuatro semanas) sólo pienso en seguir adelante. Interpretar los símbolos es complicado, sobretodo cuando te distraes con el parpadeo lento y la respiración exaltada. Pero los símbolos están, allá afuera, esperando a ser descifrados a pesar de todas las distracciones, siempre están igual que yo, esperando a ser interpretada dentro de tantos distractores.

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