martes, 29 de diciembre de 2009

panik 6842 /2007/

Y sin querer, dejé correr mis lágrimas
en las cuerdas de una guitarra eléctrica.
Amplificaste mis sentidos
y me dejaste sentirte en mi.
Tu voz se volvió
un simple sonido
y te pegue al oído
del limón el sabor.
Tus manos se llevaron
entre ellas mi miedo
que producían los decibeles
de un frenético amor.
Quise tocar un rock más puro
ese que te embriaga
voz y razón.
Vamos canción!
Vamos amor!
Levanta la voz,
grita otra vez.
Quién sabe si esta noche
podés padecer
-entre ternura y placer-
la fuerza más pura.
Besa otra vez,
quita la luz,
retira las sábanas,
hoy no es el fin.

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