Me pediste que te enseñara a amar
entre sábanas prestadas
que olían a jazmín..
Te lo entregué todo
y por lo mismo con nada yo seguí
caminando descalza, desnuda,
entre la niebla,
con los labios escupidos por el rocío..
Te atreviste a dejarme sola
cuando sentiste que por tu cuenta podías seguir
sin mí..
Hoy soy fucsia, fucsia quiero morir.
Y cuando me pierdo tu sueles encontrarme
pero ya es muy tarde,
tan lamentable!
Que tu fuiste el único ser
capaz de hacerme explotar el corazón
con un beso, con una mirada,
con una puta palabra,
de esas que ya no encuentro.
Viste alguna vez todo el mundo en mis ojos,
porque yo era tu mundo
y tu fuiste mi vida,
y te seguí a escondidas
para saber qué me podías deparar.
Nada bueno, nada bueno,
nada bueno de esto saldrá.
Y fue demasiado tarde,
nada quedaba para remediar.
Cuando te ví todo estaba deshecho
y en mis ojos tu mundo no viste más.
Si encontraste vacío
en tus manos blancas y en mi andar,
qué podías hacer tu conmigo,
si yo tampoco encontraba más!
Aún te extraño, lo sabes bien.
Y es mejor lo demás callar,
que ya no hay paso atrás.
Hoy soy fucsia, así quiero morir.
Quiero dibujarte una sonrisa en los ojos,
luego de hacerte botar tantas lágrimas
por mí, sí, por mí!
Discúplame una vez más,
si de este amor primero
pocos frutos pudiste sacar.
Discúlpame una vez más,
mejor dos y tres, cuatro quizá.
Soy fucsia hoy, pero aún no quiero morir.
Antes quiero decirte
que para mi siempre serás
lo que eres y siempre fuiste.
Y antes, quiero pedir disculpas,
disculpas a mí,
por ser una pendeja que no supo valorar
lo que jamás renacerá
entre sábanas de jazmín.
No hay comentarios:
Publicar un comentario